Cómo mentir para construir una marca (personal)

Mentir para construir una marca (personal)Decía Michael Jackson, perfecto conocedor, gestor y creador de su propia marca personal, que «cuando alguien dice algo sobre mi persona que no es cierto, es una mentira; pero cuando alguien dice algo sobre mi imagen que no es cierto, son relaciones públicas». Se le olvidó añadir, «y esto último me interesa».

No es que haya que mentir para conformar una marca personal potente e interesante, pero sí hay que construir una historia vendible, o mejor dicho, comprable por tu público. El propio Jackson volvió a maquillar la realidad en su beneficio —a saber cuantas veces más lo hizo— cuando se inventó la historia de que dormía en una cámara hiperbárica para alargar su vida hasta los 150 años. No era del todo mentira, realmente la probó y se dejó fotografiar dentro de ella, pero lo que realmente había detrás de aquella afirmación era ofrecer una imagen personal futurista y singular con la intención de promocionar un corto de ciencia-ficción (Captain EO, probablemente el corto más caro de la historia: 20 millones de dólares del año 86) protagonizado por el Rey del Pop y con los mismísimos George Lucas y Francis Ford Coppola detrás. Michael no mentía, estaba haciendo «relaciones públicas».

Diana Ross no descubrió a los Jackson 5

Michael aprendió a diferenciar la vida real de la pública desde bien niño, así como los atributos y consecuencias de cada una de ellas. Cuando él y sus hermanos firmaron su primer contrato con la Motown (discográfica estadounidense especializada en música negra), redujeron su edad en 2 años a cada hermano. Michael pasó de 8 años a 6 en un suspiro y así, de paso, encajaba en la imagen de niño/familia prodigio que querían transmitir sus nuevos gestores. Marchando un Óscar a la mejor realidad adaptada para la Jackson family.

Pero hubo más. Se dijo a la prensa que Diana Ross, la gran diva del momento, había descubierto a los chicos cantando en no sé que tugurio. Aquello también era radicalmente falso. La propia Diosa de Ébano, voz cantante en las Supremes, secundó la mentira y exigió el mismo tratamiento a los Jackson en una especie de trasvase de notoriedad y prestigio en sentido doble —y quién sabe si algo más—. El verdadero descubridor, otro músico de la Motown llamado Bobby Taylor diría tiempo después: «claro que me hubiera gustado tener reconocimiento, pero el reconocimiento no paga facturas». Y la realidad sin edulcorante, por lo visto, tampoco. El tiempo y el éxito alcanzado por los hermanos acabaría dando la razón a todos aquellos «guionistas».

Sin abandonar el sector musical podríamos hablar de los inefables Milli Vanilli, que mostraban tipillo al ritmo de unas voces en off que luego, para rizar el rizo, lo intentaron  en primera persona. O el mismísimo Bobby Farrel, líder de los Boney M, que simplemente gesticulaba y suplantaba la voz real de su productor, Frank Farian. O las rusas t.A.T.u, que jugaron con su lesbianismo hasta convertirse en «la banda rusa más exitosa de todos los tiempos», vendiendo más de 35 millones de discos; luego se tiraron los trastos y confesaron que tan solo se llevaban bien. Que no hubo roce vamos.

Así es el mundo de la farándula. O tienes una buena historia o no eres nadie. Pero, ¿que sucede en los business? ¿Es necesario mentir/maquillar para tener éxito?

La famosa fórmula no secreta de Coca-Cola

  • Azúcar (2.400 gramos)
  • Caramelo (37 gramos)
  • Cafeína (3,1 gramos)
  • Ácido fosfórico (11 gramos)
  • Hojas de coca descocainizadas (1,1 gramos)
  • Nueces de cola (0,37 gramos)
  • Zumo de lima (30 gramos)
  • Glicerina (19 gramos)
  • Extracto de vainilla (1,5 gramos)

Esencia 7X:

  • Esencia de naranja (0,47 gramos)
  • Esencia de limón (0,08 gramos)
  • Esencia de nuez moscada (0,07 gramos)
  • Esencia de casia (0,20 gramos)
  • Esencia de coriandro (una pizca)
  • Esencia de nerolí (una pizca)
  • Esencia de lima (0,27 gramos)

¿Sorprendido? Quizá estés pensando que se trata de una broma. Pero no, nada más serio que una de las marcas más valiosas del planeta. Esta es la famosa «fórmula secreta de Coca-Cola» que publicó William Poundstone en su libro «Big Secrets». Una consecuencia descocainizada de las saludables presiones surgidas a finales del siglo XIX. Pero es que su fórmula original con alto contenido en cocaína (hojas de coca) y cafeína (nueces de cola), de ahí su nombre, también es conocida. No hay tal fórmula secreta. El secreto está precisamente en valor y la exclusividad que otorga a la marca ese secretismo en torno a su composición.

En el libro «Dios, Patria, y Coca-Cola», su autor Mark Pendergrast cuenta lo siguiente: «Buscando en los archivos de la compañía, uno de los encargados me pasó… unos papeles raídos que habían sido restaurados y revestidos con una lámina de plástico. Me dijo que era lo que quedaba del libro de fórmulas de John Penberton, el fundador de la compañía y creador de la bebida de cola» —Fuente: «La esencia del marketing», de César Pérez Carballada (@marketisimo).

A pesar de ello, Coca-Cola permite, e incluso alimenta, el misticismo en torno a su fórmula secreta. Suele comentarse que solo la conocen 2 ejecutivos y que tendrían terminantemente prohibido acercarse el uno al otro o viajar juntos. Bueno, ¿no es cierto que si todos pudiéramos prepararnos una Coca-Cola en casa, esta perdería todo su encanto? Pues nada, hacemos que rule el bulo de la fórmula hipersecreta, la convertimos en algo inalcanzable y a vender refrescos.

Coca-Cola se fundó en el siglo XIX. Cien años más tarde ve la luz Red Bull bajo un patrón muy similar. Bebida energética, estimulante y con alto contenido en taurina. Aluvión de críticas y recomendaciones de retirada por su peligro para la salud. ¿Cuál es la estrategia/claim de Red Bull entonces? «Red Bull te da alas». Resultado: éxito sin precedentes. Nuevamente una historia con mucho maquillaje y exitosa.

Terminamos con historias más cercanas. Conozco una empresa que, como tantas otras, tiene un número de teléfono al que puedes llamar para contratar sus servicios. Después de un par de pitidos y una elocuente melodía, lo primero que oyes es una agradable voz grabada de señorita de unos 25 años que te detalla las opciones disponibles: «si quiere hablar con administración pulse 1, si quiere hablar con producción pulse 2, si quiere hablar con dirección pulse 3…». Y así hasta seis o siete variantes. Pero resulta que en la empresa, y en la habitación de 15 metros cuadrados donde desarrolla su actividad, solo trabajan tres personas. Y cuando en dirección cogen el teléfono, los otros dos deben bajar la voz para no ser oídos. Y bueno, digamos que no les va mal. Han logrado vender su historia.

Como ya sabrás nos dedicamos al interiorismo comercial, y dentro de este sector arquitectura, interiorismo, diseño… te diré que también hay mucho, pero que mucho maquillaje. Desde interioristas internacionales, que lo único que han hecho internacionalmente es concursar y enviar tarjetas postales; hasta diseñadores que inundan sus webs de proyectos que nunca han pasado de un modelado 3D. Y también, como en botica, hay a quien le va bien y hay a quien no le va tan bien. Pero realidades adaptadas podría contarte unas cuentas.

Finalicemos, que ya va siento hora, con una reflexión y una auto-pregunta:

¿Qué opino del maquillaje? A toda mujer le queda bien, siempre y cuando resulte discreto, se aplique con estilo y sin enmascarar la realidad.

Imagen: Mikl Olivier bajo licencia CC. Libros: La esencia del marketing, de César Pérez Carballada; Paul está muerto y otras leyendas urbanas del rock, de Héctor Sánchez y David Sánchez.

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9 Responses to Cómo mentir para construir una marca (personal)

  1. José Enrique 11/02/2015 at 17:42 #

    Esto es “volver”… sí señor! 😉

  2. oscar alejandro acevedo rojas 11/02/2015 at 17:43 #

    jajaja.. excelente post, en general, muchas veces hay que mentir para llegar muy alto. Lo digo porque ahora mismo tengo una tienda virtual y gracias al internet, las hermosas fotografías y mucho bla bla bla… la gente toma una percepción acerca de tu marca y los beneficiosos que deja, son MAGNÍFICOS!!
    Tus consejos son grandiosos, creo que los pondré en practica en 5, 4, 3, 2, 1…..

    Gracias!! 🙂

    • Orlando Cotado 11/02/2015 at 17:47 #

      Gracias por tus palabras Óscar.

      Noto cierta fascinación en cuanto a tu percepción acerca de la percepción, valga la redundancia, de la gente cuanto entra en contacto con tu marca. La verdad es que la construcción de una marca es un proceso realmente apasionante.

      Un saludo y gracias por pasarte.

  3. Jorge 09/03/2015 at 20:47 #

    Acabo de descubrir este blog y ya me he leído tres posts. Me encanta aprender divirtiéndome. Esto promete.

    • Orlando Cotado 10/03/2015 at 10:38 #

      Muchísimas gracias por tus palabras Jorge.

      Te quedan unos cuantos por leer 😉

      Salu2.

  4. Juan Carlos 19/05/2015 at 11:38 #

    Me ha encantado el post¡¡¡

    Sobre todo por lo cercano de los ultimo ejemplos que aparecen al final..lamentablemente es asi y asi has de jugar…lo malo es que al final acabas pensando que todo el mundo utiliza el “maquillaje”

    Pd..- Lo de la Coca-Cola me ha dejado loco¡¡¡ jajajajaj

    En serio..muy ameno el post y muy explicataivo. Muchas Gracias¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

    Te ayudamos a Emprender.… http://rincondelemprendedor.es/

    • Orlando Cotado 21/05/2015 at 09:52 #

      Hola Juan Carlos, muchas gracias por pasarte y por tan generosas palabras.
      Y sí, lo de Coca-Cola resulta chocante.
      Saludos.

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  1. Bitacoras.com - 16/03/2017

    Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: A toda mujer le queda bien el maquillaje, siempre que resulte discreto, se aplique con estilo y no enmascare la realidad. Con las marcas (personales) sucede algo similar. Cómo mentir para construir una marca (personal) | El …

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